Created by Templates Zoo

edu comelles

El Sonido, El Cocido y el Gremio.

Este viernes empezamos un fin de semana rodeados de nuestros compañeros de gremio. Iniciamos el recorrido sonoro en Valencia, en la Clínica nos juntamos Alozeau y yo para perpetrar un drone denso y alargado que dejo un poso en las paredes de la Clínica, rellenando todos los recovecos de densidades reverberadas.

Luego de ello y ante un público muy muy numeroso llegaron Jean Montag y Rune Martinsen, o lo que es lo mismo A Quiet Norway. Los internacionales (a medio camino entre Valencia, Montpellier y la fría Noruega) nos ofrecieron un directo trufado de elementos y estructuras sonoras complejas, cáusticas y sorprendentes. A Quiet Norway es un Tour-de-Force mano a mano entre dos grandes experimentadores que han sabido encauzar sus proyectos personales y conseguir que dos propuestas se abracen bajo un mismo lenguaje. Y a pesar de la complejidad de la propuesta, la escucha de A Quiet Norway resulta de lo mas tranquila, y a uno le permite adentrarse, hacer un zoom in y ver que hay en el fondo de esa maraña compositiva tan fresca.

Y bien, con el buen sabor de boca de la tercera jornada de Herzios! nos dirigimos a Madrid junto al susodicho dueto y la Delegación Clínica, siempre dispuesta a conocer este mundo sonoro que nos envuelve.

Allí y después de, como no, atravesar la estepa castellana, nos encontramos con un nutrido grupo de personajes gremiales ansiosos de llevar a cabo Acúfenos, el 1er Festival Autogestionado de Arte Sonoro. Y es que los padres de este encuentro, Juan Antonio Nieto y Almudena Villar y todos los nativos madrileños nos esperaban con los brazos abiertos y con la mirada cansada de quién ha estado arrimando el hombro, y las ganas de verlo funcionar todo bien.

Y así fue, disfrutamos de los directos de microPlex (que cosa, madre mía) y Renato Seixas que con sus dos propuestas arriesgadas abrieron el apetito de mas y mas y mas. Si microPlex presentó un trabajo muy delicado y profundo, trufado de finas texturas y duros cambios, MAD_B nos deleitó con un ejercicio de tratamiento de señales de sintetizador y estructuras rígidas enriquecidas con unas coloristas visuales, en ¡Flash! si no me fijé mal.

Luego me tocó a mi atacar con Orange Country, los ruidos de la ruina, el puerto, los grillos, las cigarras y el crescendo salvaje de un bosque que se retuerce ante reverberaciones, delays y distorsiones. Todo ello para que luego venga el grandioso Juan Antonio Nieto y descargue toda la furia y potencia de un proyecto de lo mas sólido, coherente y perspicaz. Y de nuevo disfrutamos de la gestualidad, de los pasajes intermedios y los cambios y las estructuras poliédricas del trabajo de Nieto y su clara visión del conjunto, para luego terminar, expansivo, claro y contundente; aquí estoy, y esto es lo que hago.

Para ya amansar un poco mas los oídos, Juanjo Palacios se subió a ese escenario y desató sus graves, sus líneas oscuras de cuerdas impecables. Todo ello sazonado con esas grabaciones de campo que tanto nos cuesta encontrar y nos encanta de analizar y descubrir su naturaleza. Y de eso si que teníamos ganas, de conocer, y ponerle cara a este gran fonógrafo con quién compartimos criterios, gustos y tendencias,... Y el acompañamiento de Thr3hold en las visuales, una muy buena apuesta por la gráfica reactiva al sonido, proyectando al techo.

Para terminar A Quiet Norway se subieron al escenario mas oscuros que el viernes para rematar una sesión de esas que hacen pensar a uno, aprender y crecer en todos los sentidos. Y de ahí, a dormir, al descanso y ha hacer hueco para el apabullante cocido madrileño que nos esperaba el día siguiente, y que de manera copiosa degustamos confirmando una vez mas que el buen comer y el buen escuchar son alimentos para el ser, la nada y el todo.

y que rico el cocido,....muchísimo mas que el bocatacalamares que me casqué antes del concierto que me dejó un tanto indiferente, pero satisfecho de haber cumplido.

y en la foto, Edu Comanelles soltando grillos por doquier.