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Postales navideñas

Postales Navideñas by educomelles

Pensando en cosas navideñas y faltando a Andrea por no haber conseguido un Sonic Walkie decente para navidades (aún estamos a tiempo), pensé en compartir mi propio paisaje sonoro navideño. De todas formas, y después de haber asistido y leído el artículo de Manuel Rocha sobre la catalogación de paisajes sonoros*, me planteo seriamente si un paisaje sonoro puede existir dentro de los muros de una habitación. Es una curiosa pregunta de varias respuestas así que no me voy a extender en desgranar el concepto. Rocha, discute de la existencia de paisajes sonoros en espacios cerrados, yo sin embargo creo que si que pueden existir.

No es lo mismo el paisaje sonoro del interior una favela de Rio de Janeiro que el paisaje sonoro del comedor de casa de Christiano Ronaldo. Y no es el mismo paisaje sonoro el que se escucha en mi bloque de apartamentos en Valencia que en el de mi hermano en el centro de Barcelona. Así que, asumo que si que se puede hablar de un paisaje sonoro de interior o doméstico ya que de nuevo, distintos agentes conforman una composición que determina ese lugar. Desde la señal del timbre de la puerta hasta la resonancia de ollas de hierro fundido o la algarabía de una familia de locos como la mía el día de Noche Buena son elementos que conforman la identidad sonora de un espacio cerrado.

Así que mi experimento de paisaje sonoro familiar o doméstico es éste y también lo es el que desarrollo con A. Pazos en Sonic Walkie, un paisaje sonoro que genera identidad en un espacio reducido y que a diferencia del paisaje sonoro al que estamos acostumbrados, este, es sumamente privado y muy pocos son conocedores de él. Tan solo los que entran en la casa y conocen ese eco de casa de mis padres o el sonido concreto del parqué de casa de mis tíos.

El experimento esta formado por tres piezas. La primera, grabada en casa de mis tíos en Bosques de Tarragona, el 24 de diciembre por la noche. El segundo fragmento fue grabado después de la comida de navidad que mis padres, mi hermano y yo celebramos en la caravana de mis progenitores. Esta estaba aparcada al borde de los acantilados que coronan el Coll d'Alforja, muy cerca de Arbolí, Tarragona. Esta grabación es una combinación de dos grabaciones hechas en el exterior de la caravana, tratando de captar el sonido que hace la carrasca al ser mecida por el intenso y frío viento. Finalmente, la tercera grabación se realizó el día de Sant Esteve, en el que celebramos una comilona a base de canelones y nos juntamos otra parte de la Familia. Esto pasa, en casa de mis padres, en Creixell.

Nótese que la mía es una familia acústicamente saturada. Nos gusta hablar todos a la vez y copar el máximo de espectro sonoro posible. Si a eso le sumamos el carácter y la acústica de nuestras casas, el cocktail es bastante demoledor. Me pregunto si se puede hacer una declaración institucional de familia acústicamente saturada y que nos den un carnet como el de familia numerosa.

Importante también a tener en cuenta la gran densidad de pequeños niños gritones que desde hace poco hacen que la navidad sea un poco mas divertida. Y también divertido el empeño de mis tíos de regalar instrumentos musicales y micrófonos de juguete. Pobre padres, que locura. Y entre el 24 y el 26, un oasis acústico, solamente roto por el intesísimo viento que chocava contra la caravana. En ese lugar del Baix Camp dónde el 25 de diciembre no va nadie.

apa, Bon Nadal,

*ya trataré de encontrar el artículo completo, y si alguien le interesa lo tengo en word.